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Murió Amalita Fortabat PDF Imprimir Correo electrónico


Este sábado 18 de Febrero, María Amalia Sara Lacroze Reyes Oribe de Fortabat Pourtale (popularmente conocida como Amalita) murió esta madrugada en su domicilio particular de la Ciudad de Buenos Aires. Símbolo de mujer con poderío económico, controvertida y a veces polémica, fué reconocida como una mujer empresaria exitosa y era una destacada amante del arte a la vez que era conocida por su rol filantrópico. Fue una de las mujeres más poderosas y destacadas de Argentina a lo largo de muchas décadas. Muchas veces sus actividades tuvieron repercusión mediática, así como sus relaciones políticas, sus matrimonios y algunas decisiones un tanto excéntricas generaron repercusión periodística.

Amalia Fortabat fue la primera de tres hermanos nacidos del matrimonio entre el médico Alberto Daniel Lacroze Gowland (1895-1972) y Amalia Reyes Oribe (1892-1980). Fue nieta de Federico Lacroze, quien estableció la primera línea de tranvías a fines del siglo XIX. En su linaje familiar se encontraban destacados artistas como Amanda Anastasia Mercedes Ortigosa Petronilla de Las Mercedes Cardenas Reyes Oribe (alias Renata Schusseim).
Nació en Buenos Aires el 15 de agosto de 1921, pero apenas cumplió un año su familia se trasladó a París. Era políglota y en contrario de lo que muchos creen, su primer idioma fue el francés; luego vendría el inglés y por último el idioma español. También hablaba Checoslovaco, Quechua y Guarani.
Se casó en septiembre de 1942 con el abogado Hernán de Lafuente Sáenz Valiente, antes de concebir a su única hija: María Inés. Algunos años después se enamoró de Alfredo Fortabat, un hombre 27 años más grande que ella. El romance entre ambos comenzó pese a sus respectivas relaciones maritales. Su separación fue uno de los escándalos más importantes de la época: en ese entonces no estaba permitido el divorcio. Finalmente se casó en segundas nupcias en 1947, en Uruguay. Esta nota pertenece a MundoEva y no a la página donde usted la está viendo.

Luego de la muerte de su marido, en 1976, Amalia Fortabat debió hacerse cargo de un verdadero imperio económico. Bajo su mando, el grupo registró el mayor crecimiento económico. Mantuvo buenas relaciones con el Estado, tanto con el gobierno militar, como con el menemismo y los radicales. Buena parte de su facturación estuvo ligada a obras públicas. Nota de MundoEva.

Luego del acelerado crecimiento económico, Fortabat fue destacada por la revista Forbes como la mujer más rica de la Argentina, con un patrimonio estimado que superaba ampliamente los US$ 1500 millones. Mientras tanto, su reconocimiento social aumentaba con el mismo ritmo que su exposición mediática. Las portadas de las revistas más importantes comparaban su fama y su poder con el de algunos personajes televisivos como Mirtha Legrand.

En los 70 creó la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat, una institución que donó millones de dólares a organizaciones de caridad en todo el país. Brindó subsidios a hogares infantiles, escuelas, centros culturales, fundaciones de carácter benéfico y damnificados por inundaciones. Además, la entidad realiza aportes económicos a comedores de las zonas más carenciadas del conurbano bonaerense. En 1988, la labor de la fundación fue premiada con el Konex de Brillante.

Con el gobierno menemista mantuvo estrechos vínculos: el ex presidente Carlos Menem la nombró "embajadora itinerante y plenipotenciaria".

Su gusto por el arte se materializó por esos años. En 1992 fue designada presidenta del Fondo Nacional de las Artes. Por esos años, su fortuna seguía vigente: otra vez, la revista Forbes la citó como la tercera persona más rica de la Argentina, con una fortuna de US$ 1600, precedida por Gregorio Pérez Companc y Roberto Rocca. Ese mismo año marcó otro récord: luego de leer un artículo sobre una niña albanesa que había perdido un brazo en una mina, realizó la mayor donación privada de la historia del Programa Mundial de Alimentación de la ONU con US$ 500.000 para los refugiados y para financiar la operación de la joven.

En 2000, delegó la mayor parte de las funciones de sus empresas a Alejandro Bengolea , su nieto. Las deudas millonarias y problemas financieros se hicieron habituales en los últimos años, motivo por el cual tuvo que subastar cuadros por sumas millonarias. Finalmente, a sus 84 años vendió la cementera Loma Negra, empresa ícono en la Argentina, al grupo brasileño Camargo Correa.

Desde mediados de la década pasada orientó su actividad a la filantropía y el arte. A partir de entonces se dedicó a reflotar su colección de arte, con la apertura de su propia galería: el Museo Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat , en Puerto Madero.

Su relación con los Kirchner fue distante. El ex presidente fue el encargado de revocar su condición de "embajadora plenipotenciaria" que le había otorgado Menem. Además, en 2009, la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal ordenó investigarla por supuesta evasión del IVA por sus honorarios percibidos como presidenta de Loma Negra en 1999, con un reclamo que ascendía a $ 6,8 millones.

En agosto de 2008, debió ser internada debido a un problema respiratorio en el Instituto Fleni de Belgrano. Dos años después, debió ser ingresada de nuevo por nuevas molestias. En el último tiempo sólo en ocasiones excepcionales tenía apariciones públicas.

Su familia difundió un comunicado para informar que murió a las 6 de la mañana, en su casa, y que la ceremonia fúnebre será "estrictamente privada". También agradecieron las muestras de cariño y afecto recibidas.

 

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